Tráficos

Hoy no están separados el crimen organizado y los mercados legales, sino que hay un solo mundo marcado por tráficos de todo tipo. El presente esclarecimiento de los tráficos ya anticipaba, en 2009, en la estela de la crisis económica de entonces, el resurgimiento fascista al que hoy asistimos: «El auge de los populismos en el mundo hace temer lo peor: nunca hay que olvidar que después de la crisis bursátil de 1929 vinieron 1933 y el trágico ascenso de un Hitler que atrajo a tanto canalla generado por el ultraliberalismo de aquel entonces».

La política, producción de afectos

Debemos tener siempre en mente que formas de vida determinadas se fundamentan en afectos específicos. Es decir, ellas necesitan de tales afectos para continuar repitiéndose, para imponer sus modos de ordenación definiendo, con ello, el campo de los posibles. Hay una adhesión social construida a través de las afecciones. En ese sentido, cuando las sociedades se transforman, se abren a la producción de formas singulares de vida y los afectos empiezan a circular de otra manera, a agenciarse y a producir otros objetos y efectos. Una sociedad que colapsa implica también la desaparición de sentimientos y el nacimiento de afectos inauditos; por eso, al colapsar, lleva consigo a los sujetos que ella misma creó para reproducir sentimientos y sufrimientosCon base en ello, podemos pensar en perspectivas críticas que busquen analizar los circuitos de afectos producidos por formas de vida específicas. Esto tal vez nos ayudará a comprender por qué ciertas formas de vida demuestran su resiliencia incluso en situaciones en las que parecen no responder más a los criterios normativos en los que ellas mismas aparentemente se fundamentaban. El circuito de los afectos nos permitirá comprender tanto la naturaleza de los comportamientos sociales, como la incidencia en las regresiones políticas. También desvela cómo las normatividades sociales se fundamentan en fantasías capaces de reactualizar continuamente los mismos afectos en situaciones materialmente diversas. Celebramos nuestra coedición, con la editorial de la Universidad San Buenaventura de Cali, del libro de Vladimir Safatle, El circuito de los afectos. Cuerpos políticos, desamparo y fin del individuo, en la traducción de Juan David Millán Mendoza. En seguida, un adelanto.

Nos queda la palabra

«Tenemos que reconciliarnos, que perdonar a muchas personas y que juzgar a otras. Y siento que solo lo podremos hacer si sabemos de verdad qué nos ha ocurrido, quién ha muerto, por qué, quién lo mató, qué quería, quién lo solapó. Porque los auténticos narcotraficantes no están en la prensa, sino que son unos empresarios muy ricos que están blanqueando dinero y haciendo negocio con el dolor de todos nosotros. Hasta que eso se entienda, se haga público y de algún modo se detenga, es imposible acabar con esta guerra. Por eso es que tenemos que dejar escrita nuestra memoria de lo que está ocurriendo». Eso nos dijo Lolita Bosch durante una entrevista. En 2015.

Almodóvar y el trauma

La memoria, sus restos dañinos y su potencial transformador en el presente. Son estos aspectos que ocupan al célebre cineasta español, cuyo filme autobiográfico Dolor y gloria tanto se comenta hoy. Para acompañar la circulación creciente del libro de Julián Gutiérrez Albilla, Aesthetics, Ethics and Trauma in the Cinema of Pedro Almodóvar (Edinburgh University Press, 2017), compartimos su ensayo “Estética, ética y trauma en el cine de Pedro Almodóvar”, como acercamiento en español al libro, así como la respuesta al mismo volumen ofrecida por Camila Moreiras, bajo el título «Lo Matricial —Severalities—».

Mis nuevas escrituras, las Nuevas Escrituras

En ocasión de su recepción del Doctorado honoris causa por 17, Instituto de Estudios Críticos, Mario Bellatin leyó el 16 de enero de 2019 las siguientes páginas. El escritor antecedió su lectura con algunas reflexiones acerca del tratamiento literario posible de lo que acontece. Hay hechos que no pueden quedar en silencio. ¿Qué margen tiene entonces la literatura para referir a ellos, sin quedar sometida a los resortes de la política? Aquí destacan los nombres de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, que después de cinco años siguen desaparecidos.

La política, producción de afectos

En El circuito de los afectos. Cuerpos políticos, desamparo y fin del individuo, del que compartimos un adelanto, el teórico crítico brasileño Vladimir Safatle destaca que, así como en la práctica del psicoanálisis son desactivados modos de afección que perpetúan modos determinados de vinculación social, “la política es, en su determinación esencial, un modo de producción de circuito de afectos”. En seguida, la grabación de la conferencia que el autor dictó sobre este tema, en 2015, durante nuestro coloquio internacional “Horizontes de la gestión crítica”, en la Ciudad de México.

I left my eyes behind

«Starting from my own experience with radical Islam in Egypt, this film is made with Yazidi, Christian and Muslim refugees Daesh forced to flee to camps in Iraqi Kurdistan.» Our filmmaker, poet and essayist continues: «It gathers their testimonies and transforms them into poetic creations. The two pillars of the film are the imagination and testimonies of the participants. By becoming involved in an artistic process that unleashes their vital energy, the film’s characters will take their place in the world as subjects once again, and not just victims. I’m a Muslim —as is written on my Egyptian identity card. In the name of this description that I don’t accept (at least not as an identity by which I define myself), I feel responsible. I need to reply in my own name, and in the name of the world in which I grew up. I have to respond to the injustices done, in the name of the religion of my father, my mother, my sisters and my brothers.»