Creación


La gama de las artes y la experimentación simbólica.

Movimientos migrantes a través de la literatura

A partir del análisis de las estructuras narrativas en Robinson Crusoe de Daniel Defoe, El entenado de Juan José Saer y, de manera más general, los cuentos de Jhumpa Lahiri y Eduardo Antonio Parra, Concepción González plantea en “Movimientos migrantes a través de la literatura” que las obras literarias nos permiten no solo ver cómo cambian los actores y las relaciones de poder en las migraciones humanas a lo largo de la Historia, sino que revelan el sentir y vivir de los involucrados. En todos estos textos, González reconoce la experiencia migrante desde distintos puntos de vista: el del que se va y el del que recibe.

Aquí hay un portaviandas

En su acepción más natural, el exiliado es un sujeto que ha sido desarraigado, expulsado de su tierra, de su lugar de origen. La propuesta de José Hamra es despolitizar el hecho del exilio. Una forma de hacerlo es abordar el exilio desde el Lenguaje/lengua(s) como una forma de simbolización. Así, Hamra busca recuperar (como replanteamiento) el significado de exilio como espacio —el espacio exiliar— donde se construye un lugar y, por ende, una subjetividad. En este sentido, la discusión versa sobre las distintas formas de estar en el exilio: a veces se vive como exiliado, a veces se habita como ser exiliante. El texto se dispone a recuperar una memoria silenciada pero transmitida a través y alrededor de un vestigio: un portaviandas que trae inscrito los exilios de otros.

Ciudad y la okupación

“Ciudad y la okupación: espacio urbano entre utopía y microtopía”, de Diego de Santiago, expone a la ciudad en la actualidad como la sede del proyecto utópico capitalista en su fase neoliberal. La acumulación por desposesión de las maneras de habitar del sujeto se ha vuelto el método de extracción de ganancia económica que se concreta en una especie de batalla de la industria inmobiliaria contra quienes habitan la ciudad. En este ensayo, de Santiago discute la cualidad utópica implícita en la conformación topográfica y espacial de las prácticas sociales y culturales que devienen en la estructuración de sistemas políticos y sociales en y para la ciudad. El autor aborda el surgimiento de las “pequeñas utopías” o microtopías, en particular la okupa o squat, que se conforman como una especie de interpelación a estos mismos sistemas que han llegado a devenir hegemónicos en la planeación urbana, en lo que se podría considerar un “urbanismo capitalista”.

We’ve never taken on an issue that anyone else ever thought was important

Pat Mooney has worked for over forty years in international civil society. He concerned himself with aid and development, and then with food, agriculture and commodity trade. In 1977, he co-founded RAFI (Rural Advancement Fund International), renamed ETC Group in 2001. He is internationally regarded as an authority on issues of global governance, corporate concentration, and intellectual property monopoly. The work of ETC has spanned plant genetic resources, agricultural biodiversity, biotechnology, nanotechnology, synthetic biology, geoengineering, genomics and neurosciences. An autodidact, he has received The Right Livelihood Award (considered the “Alternative Nobel Prize”), the Pearson Peace Prize from Canada’s Governor General, the American “Giraffe Award” (given to people “who stick their necks out»), and an Honorary Doctoral Degree from 17, Institute of Critical Studies (2017). This unusually personal interview with Mooney was conducted in Mexico City in June, 2017.

Ir o-yendo

“La radio es embajadora plenipotenciaria de lo sonoro, pero en el área informativa este medio ha fallado. Las noticias ni se escuchan mucho ni se oyen tan bien estando demasiado apalabradas. Esa precariedad sonora del periodismo radiofónico contrasta con la expectativa de aprovechamiento indicada en la vigente máxima “el medio es el mensaje”, del canadiense Marshall McLuhan, quizá el primero en estudiar los medios de comunicación masiva desde su impacto y penetración, derivados de sus características principales. Las razones anteriores se agregan al nulo margen para ceder impávidos ante un México doliente por ser así de corrupto, así de violento, así de individualista y desigual. Este país, que extrañamente no se ha levantado —o no aún— en resistencia, merece que por lo menos repensemos nuestros contextos (sonoros) y modos de ser y de hacer (producciones escuchables). Casi un cuarto de siglo en prensa escrita y radio, aunque con algo de televisión encima, me ayudó a comenzar el armado de este montaje sonoro-escritural desde los familiares oficios del reporteo y la entrevista”.

 

Imagen: fotocomposición tomada del diseño original de Valeria Torres Cross

Los límites de la ficción

¿Puede el arte devolvernos un sentido de la orientación? ¿Puede la estética reestablecer la capacidad de reflexión en el sujeto? “Los límites de la ficción” de José Antonio Sánchez, especialista en cine y artes escénicas en España, se aproxima, desde una mirada panorámica, al diálogo que el teatro y el arte establecen con el fenómeno de la violencia producida por diversos regímenes que, coludidos con el Estado y los medios, ejercen el terror para continuar con un sistema de control y lucro. Desde León Ferrari a Forensic Architecture, de Argentina a Vietnam durante los años setenta, pasando por España, la Rusia de Putin, el México del 68 y del narcoestado actual; la cartografía de Sánchez se expande y contrae para denotar el poder del arte para visibilizar, denunciar y tratar de restablecer un sentido de justicia en un mundo donde los sistemas de represión y control pretenden ocultar la verdad para confundir y desubicar al sujeto.

La inundación está en otra parte

“En 2007 fui testigo de la gran inundación en Tabasco a la que miraba, expectante, el resto de la República Mexicana y del mundo. Pero no es solamente del rebosamiento de las aguas de lo que quiero dar testimonio. Ante el desborde, el impacto y la interpelación urgente de aquella realidad, después de todas las acciones inmediatas e ineludibles de rescate y salvaguarda, después de la posterior reactivación progresiva de las actividades sociales y económicas de toda índole, aún nos queda pendiente una tarea con la memoria, un quehacer con todo lo dicho, con lo decidido, con lo que fue dado y con lo que aún espera por decirse, decidirse y darse”.

Las calles de un continente en llamas

Cristian Aravena aborda uno de los momentos artísticos más interesantes en cuanto al posicionamiento estético y político en América Latina —la década de los sesenta—, desde las pulsiones sociales y artísticas que lo constituyeron, para visualizar así los entramados sensibles que se tejieron por el continente. Aravena se interesa en el emplazamiento de los mecanismos historiográficos clásicos, ya que —como lo señala— el arte, la pintura, la escultura, la literatura y el teatro fueron medios predilectos para dar cuenta de otros procesos de historización, acorde a los proyectos sociales revolucionarios emprendidos. En particular, el texto se centra en Isidora Aguirre, escritora, dramaturga y teatrista chilena que condensa gran parte de estas pulsiones o latencias epocales, y el legado que significan su archivo y sus obras.

SUMMA – Red Global MX

El espacio que tenemos para los talentos mexicanos en el mundo en 9 Viento no es un directorio ni la enunciación de sus saberes a manera de catálogo, sino un lugar para que expresen, desde su especialidad, y compartan sus conocimientos, los aportes de mexicanos desde la latitud en donde se encuentran, y cómo se ve el mundo desde ahí.

Memoria y olvido: la buena ‘Razón’ de Walter

En 1985, yo trabajaba en la librería Europa de Chicago. Podía decir —parafraseando al gran Flaubert: “la librería soy yo”. Era un iluso. O más bien: era un Milusos. Hacía de todo: era el Gerente General, el Vendedor No. 1 y el Barrendero (mayúsculas, please). Gozaba mi independencia. Los dueños de la tienda, Hubert Mengin y David Chmielnicki, franceses ambos, confiaban …

La mirada invisible

La mirada invisible fue la primera exposición colectiva internacional de fotógrafos ciegos. Reúne el trabajo de quince invidentes de Escocia, Eslovenia, Estados Unidos, Francia y México. Fue curada por Douglas McCulloh e inaugurada como Sight Unseen en el California Museum of Photography en mayo de 2009. No por casualidad, su itinerario internacional inició en México, pues hizo eco de las exposiciones, eventos y publicaciones concretadas en el país a finales de la década de los noventa. El inicio de su gira nacional coincidió con la entrega del doctorado Honoris Causa por 17, Instituto de Estudios Críticos a Evgen Bavčar, y su montaje fue dedicado a la memoria de Gerardo Nigenda, fallecido apenas un mes antes de su inauguración.

Mis nuevas escrituras, las Nuevas Escrituras

En ocasión de su recepción del Doctorado honoris causa por 17, Instituto de Estudios Críticos, Mario Bellatin leyó el 16 de enero de 2019 las siguientes páginas. El escritor antecedió su lectura con algunas reflexiones acerca del tratamiento literario posible de lo que acontece. Hay hechos que no pueden quedar en silencio. ¿Qué margen tiene entonces la literatura para referir a ellos, sin quedar sometida a los resortes de la política? Aquí destacan los nombres de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, que después de cinco años siguen desaparecidos.

I left my eyes behind

«Starting from my own experience with radical Islam in Egypt, this film is made with Yazidi, Christian and Muslim refugees Daesh forced to flee to camps in Iraqi Kurdistan.» Our filmmaker, poet and essayist continues: «It gathers their testimonies and transforms them into poetic creations. The two pillars of the film are the imagination and testimonies of the participants. By becoming involved in an artistic process that unleashes their vital energy, the film’s characters will take their place in the world as subjects once again, and not just victims. I’m a Muslim —as is written on my Egyptian identity card. In the name of this description that I don’t accept (at least not as an identity by which I define myself), I feel responsible. I need to reply in my own name, and in the name of the world in which I grew up. I have to respond to the injustices done, in the name of the religion of my father, my mother, my sisters and my brothers.»